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Qué efectos tienen las emisiones de tu vehículo en el planeta

Los efectos de las emisiones contaminantes de los vehículos han conseguido que, desde el 1 de enero de 2020, la Unión Europea apruebe una nueva normativa para limitarlas. En concreto, las marcas deben fabricar vehículos que no emitan más de 95 gramos de CO2 por kilómetro. Pero, ¿realmente son tantos los efectos negativos que se derivan? Descúbrelo tú mismo:

Tipos de emisiones de los automóviles

Simplificando el panorama, podemos distinguir dos tipos de emisiones distintos que provienen de esta industria. Unos afectan más al planeta y, otros, a las personas. Encontramos:

  1. Las emisiones que afectan más al medioambiente
    1. Son las de dióxido de carbono (CO2) que se emiten a la atmósfera. Provocan el efecto invernadero y, por lo tanto, promueven el calentamiento global. Los motores de gasolina serían los principales culpables. 
  2. Las emisiones que perjudican la salud de los seres humanos, sobre todo en las grandes urbes. Encontramos:
    1. Monóxido de carbono (CO). Este gas genera vértigos, temblores y fuertes dolores de cabeza y resulta muy tóxico. De hecho, puede provocar la muerte al respirarlo en concentraciones excesivas.
    2. Los HC o hidrocarburos no quemados. Irritación ocular, en la piel e incluso en los pulmones, son las principales consecuencias.  
    3. Óxidos de nitrógeno (NOx). Suelen asociarse a otras moléculas y ser precursores de otras sustancias peligrosas. Por ejemplo, pueden ocasionar desde problemas respiratorios o quemaduras, hasta afectar a la capa de ozono. 
    4. Hidrocarburos no combustionados (HC) o quemados parcialmente. Algunos tienen un carácter cancerígeno, producen irritación en las membranas mucosas o ayudan a generar otros contaminantes como el ozono. 
    5. Los benzopirenos. Son partículas sólidas que ocasionan las conocidas nubes de humo en las ciudades y son muy cancerígenos. 

Aunque tendríamos que tener en cuenta todas las emisiones de un automóvil a lo largo de toda su vida, no existe un cálculo homogeneizado. Por eso los datos varían de una fuente a otra. No obstante, en este artículo puedes repasar los vehículos más respetuosos con el planeta.

Otros daños colaterales sobre el medioambiente de los vehículos 

Un vehículo conlleva otra serie de actividades que también generan contaminación o, de alguna manera, afectan negativamente al medioambiente. Los ejemplos más significativos serían:

  • La construcción de carreteras. Esto implica la deforestación de las zonas por donde siga el recorrido cada vía, desviaciones de los cauces de los ríos y explotación de canteras para extraer minerales para construirlas, entre otros. 
  • La contaminación acústica. El ruido que generan, sobre todo en hora punta, llega a ser ensordecedor. Por si fuera poco, este exceso de decibelios está relacionado con sufrir episodios de estrés, nerviosismo e incluso insomnio. 
  • La contaminación de las aguas. Los líquidos que encontramos en los vehículos como el de frenos, el anticongelante o el aceite, si no son tratados en una planta de reciclaje como eRecycling, corren el riesgo de caer al suelo y terminan contaminando las aguas. 

¿Qué podemos hacer para reducir los efectos negativos de las emisiones de los vehículos?

Aunque se nos ocurren miles de recomendaciones, de momento puedes empezar por estas tres:

  1. Escoger un medio de transporte lo más ecológico posible. 
  2. Asegurarte de que tu vehículo, al final de su vida útil, termina en un Centro Autorizado de Tratamiento o CAT como el de Desguace París. En él nos encargamos de la descontaminación y de reciclar los componentes. Por si fuera poco, algunas piezas de los coches se pueden usar de nuevo para cerrar así un nuevo ciclo de la economía circular. 
  3. Apostar por el transporte o movilidad sostenible, como ya te contamos. Cuando termines de leerlo te darás cuenta de que incluso en la era post-COVID19 es posible. 

Ahora que ya conoces los efectos de las emisiones de los vehículos, ¿qué medidas vas a tomar?

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