La economía circular explicada con ejemplos

Qué es la economía circular: definición

En contraposición a la economía lineal, donde la extracción, producción, consumo y eliminación son protagonistas, la circular pretende que se mantenga el valor de los productos, recursos y materiales el mayor tiempo posible. A la vez, la generación de residuos se reduce al mínimo. ¿Sigues sin tener claro en qué consiste? Te explicamos qué es la economía circular con ejemplos para que dejes atrás el comprar, usar y tirar:

La economía circular: ejemplos

Recuerda que el mejor residuo es el que no se genera. Por eso, a continuación, encontrarás algunos ejemplos de economía circular para hacerlo realidad:

  1. Ecodiseño. Hablamos del diseño de productos de acuerdo a criterios sostenibles. Algunos podrían ser reutilizados y reciclados una vez que acabe su vida útil. Nos referimos a las vajillas comestibles (sí, existen) o a los envases biodegradables y compostables. Como ya te contamos, estos se descomponen en los elementos químicos que lo forman de una manera natural. 
  2. Edificios más verdes y sostenibles. Esta medida pasa por optimizar el espacio construido y tener en cuenta el ciclo de vida de los materiales de construcción antes de decantarse por uno. Por ejemplo, techos que capturan el agua de lluvia, fachadas verdes vivas que mejoran la calidad del aire o de doble capa para reducir las necesidades de climatización de sus habitantes. 
  3. Gestión hídrica sostenible. El objetivo que perseguimos es mantener el equilibrio entre el consumo de agua y su renovación de forma natural. ¿Cómo? Por ejemplo, a través de procesos de reutilización de agua como la depuración de las aguas residuales. Esto permite, además, recuperar nutrientes para su posible utilización como fertilizantes. 
  4. Ecoetiquetas. En este caso, aunque existen varias, nos fijamos en la Etiqueta Ecológica Europea (ECOLABEL). Los productos que exhiben este instrumento voluntario están fabricados en base al respeto del medioambiente realizando un uso eficiente de los recursos y minimizando sus efectos adversos.  
  5. España Circular 2030 es un plan estratégico a nivel nacional con una apuesta firme por la economía circular. Algunos de los objetivos que se marcan son: reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente, mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua y reducir la generación de residuos un 15% respecto de lo generado en 2010.

Ejemplos de economía circular en Global París 

El timón que guía nuestra empresa es la protección del medio ambiente y el crecimiento sostenible mediante la reutilización y reciclado de residuos, gracias a los que generamos materias primas. Como ves, nuestro modelo productivo tiene unas bases firmes en la economía circular. Dentro de esta estrategia, ejemplos concretos que podemos encontrar son:

  1. En nuestra planta de reciclaje de eRecycling, a través de la fundición, aprovechamos el 100% de los materiales metalúrgicos que recibimos. Nos referimos a metales como el hierro, el aluminio o el cobre. 
  2. Realizamos el tratamiento de residuos procedentes de Vehículos Fuera de Uso (VFU). En concreto, le damos una nueva vida al 80% de las piezas de los vehículos que recibimos en Desguaces París. 
  3. En nuestra planta ahorramos de emisión a la atmósfera más de 150.000 toneladas por año de CO2.
  4. Tratamos residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEES). Los materiales valorizables que contienen los recuperamos gracias al reciclado. 
  5. Realizamos la separación y almacenamiento de manera automática de materiales como el vidrio, el plástico o el poliuretano, entre otros. 

¿Qué otros ejemplos de economía circular vives en tu día a día? Comparte tu experiencia en comentarios.

Compostable y biodegradable: en qué se diferencian

¿Crees que no hay diferencia entre biodegradable y compostable? La verdad es que sí la hay. Aunque todos los materiales compostables son biodegradables, a la inversa no podemos decir lo mismo. ¿Te estamos confundiendo más? Vamos paso a paso para definir qué significan:

 ¿Qué es un material o producto biodegradable?

Son aquellos que se descomponen en los elementos químicos que la forman de una manera natural. Es decir, es la acción de ciertos agentes biológicos como las bacterias, el agua o el sol los que llevan a cabo el proceso. El hombre no interviene en él.

Como imaginas, una de sus grandes ventajas es que se descompone en un plazo más o menos corto y no contamina el medio ambiente. 

Algunos ejemplos de materiales biodegradables serían la lana, el cuero, la madera y el papel.

Ejemplos de productos fabricados a partir de materiales biodegadables

Algunos productos de limpieza del hogar como bayetas o detergentes con principios activos naturales, objetos de bambú como vasos y tazas, teclados de ordenador o gafas de sol e incluso cinturones o carteras de cuero biodegradable curtido con residuos de pino y piñas. Todo esto son ejemplos reales de productos hechos con materiales biodegradables. ¿Sorprendido?

¿Qué es un material compostable?

Cuando los residuos orgánicos se descomponen bioquímicamente tendremos como resultado el compost o abono orgánico que podrá nutrir y regenerar los suelos. Sus propiedades fertilizantes son útiles tanto en jardinería como en agricultura. Esta vez la intervención del ser humano sí es necesaria en este tipo de materiales. En concreto, el proceso se lleva a cabo en una planta de compostaje industrial sin producir residuos o sustancias tóxicas y manteniéndolos en unas condiciones de humedad, temperatura y aireación concretas. Otra opción sería hacerlo en casa, es decir, estaríamos hablando de compostaje doméstico o autocompostaje.

Algunos ejemplos de sustancias compostables serían los desechos vegetales de las hojas de los árboles, las flores, los restos de frutas y verduras o el césped, entre otros.

Ejemplos de productos fabricados a partir de materiales compostables

Los más habituales serían el menaje como vasos y platos, los envases como tuppers o cajas y bolsas de un solo uso. Eso sí, hay que tener en cuenta que, para considerarse un envase o embalaje como valorizables mediante compostaje y biodegradación debería reunir ciertas condiciones que recopila la norma EN 13432 de 2002 acordada por la Comisión Europea. Esta normativa fija requisitos como:

  • No deben dejar residuos tóxicos ni visibles o distinguibles en el medioambiente. 
  • En seis meses como máximo los materiales deben biodegradarse como mínimo el 90%.
  • En un plazo de 12 semanas la masa debería estar formada por el 90% de fragmentos de materiales. 
  • Respetan los límites establecidos sobre los niveles de concentración de ciertos elementos como el potasio, el nitrógeno o los valores de magnesio, entre otros. 

Como imaginas, aún nos queda bastante camino por recorrer en la aplicación de la economía circular. 

¿Tienes más dudas sobre la diferencia entre compostable y biodegradable? Te leemos en comentarios.