La economía circular explicada con ejemplos

Qué es la economía circular: definición

En contraposición a la economía lineal, donde la extracción, producción, consumo y eliminación son protagonistas, la circular pretende que se mantenga el valor de los productos, recursos y materiales el mayor tiempo posible. A la vez, la generación de residuos se reduce al mínimo. ¿Sigues sin tener claro en qué consiste? Te explicamos qué es la economía circular con ejemplos para que dejes atrás el comprar, usar y tirar:

La economía circular: ejemplos

Recuerda que el mejor residuo es el que no se genera. Por eso, a continuación, encontrarás algunos ejemplos de economía circular para hacerlo realidad:

  1. Ecodiseño. Hablamos del diseño de productos de acuerdo a criterios sostenibles. Algunos podrían ser reutilizados y reciclados una vez que acabe su vida útil. Nos referimos a las vajillas comestibles (sí, existen) o a los envases biodegradables y compostables. Como ya te contamos, estos se descomponen en los elementos químicos que lo forman de una manera natural. 
  2. Edificios más verdes y sostenibles. Esta medida pasa por optimizar el espacio construido y tener en cuenta el ciclo de vida de los materiales de construcción antes de decantarse por uno. Por ejemplo, techos que capturan el agua de lluvia, fachadas verdes vivas que mejoran la calidad del aire o de doble capa para reducir las necesidades de climatización de sus habitantes. 
  3. Gestión hídrica sostenible. El objetivo que perseguimos es mantener el equilibrio entre el consumo de agua y su renovación de forma natural. ¿Cómo? Por ejemplo, a través de procesos de reutilización de agua como la depuración de las aguas residuales. Esto permite, además, recuperar nutrientes para su posible utilización como fertilizantes. 
  4. Ecoetiquetas. En este caso, aunque existen varias, nos fijamos en la Etiqueta Ecológica Europea (ECOLABEL). Los productos que exhiben este instrumento voluntario están fabricados en base al respeto del medioambiente realizando un uso eficiente de los recursos y minimizando sus efectos adversos.  
  5. España Circular 2030 es un plan estratégico a nivel nacional con una apuesta firme por la economía circular. Algunos de los objetivos que se marcan son: reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente, mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua y reducir la generación de residuos un 15% respecto de lo generado en 2010.

Ejemplos de economía circular en Global París 

El timón que guía nuestra empresa es la protección del medio ambiente y el crecimiento sostenible mediante la reutilización y reciclado de residuos, gracias a los que generamos materias primas. Como ves, nuestro modelo productivo tiene unas bases firmes en la economía circular. Dentro de esta estrategia, ejemplos concretos que podemos encontrar son:

  1. En nuestra planta de reciclaje de eRecycling, a través de la fundición, aprovechamos el 100% de los materiales metalúrgicos que recibimos. Nos referimos a metales como el hierro, el aluminio o el cobre. 
  2. Realizamos el tratamiento de residuos procedentes de Vehículos Fuera de Uso (VFU). En concreto, le damos una nueva vida al 80% de las piezas de los vehículos que recibimos en Desguaces París. 
  3. En nuestra planta ahorramos de emisión a la atmósfera más de 150.000 toneladas por año de CO2.
  4. Tratamos residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEES). Los materiales valorizables que contienen los recuperamos gracias al reciclado. 
  5. Realizamos la separación y almacenamiento de manera automática de materiales como el vidrio, el plástico o el poliuretano, entre otros. 

¿Qué otros ejemplos de economía circular vives en tu día a día? Comparte tu experiencia en comentarios.

Compostable y biodegradable: en qué se diferencian

¿Crees que no hay diferencia entre biodegradable y compostable? La verdad es que sí la hay. Aunque todos los materiales compostables son biodegradables, a la inversa no podemos decir lo mismo. ¿Te estamos confundiendo más? Vamos paso a paso para definir qué significan:

 ¿Qué es un material o producto biodegradable?

Son aquellos que se descomponen en los elementos químicos que la forman de una manera natural. Es decir, es la acción de ciertos agentes biológicos como las bacterias, el agua o el sol los que llevan a cabo el proceso. El hombre no interviene en él.

Como imaginas, una de sus grandes ventajas es que se descompone en un plazo más o menos corto y no contamina el medio ambiente. 

Algunos ejemplos de materiales biodegradables serían la lana, el cuero, la madera y el papel.

Ejemplos de productos fabricados a partir de materiales biodegadables

Algunos productos de limpieza del hogar como bayetas o detergentes con principios activos naturales, objetos de bambú como vasos y tazas, teclados de ordenador o gafas de sol e incluso cinturones o carteras de cuero biodegradable curtido con residuos de pino y piñas. Todo esto son ejemplos reales de productos hechos con materiales biodegradables. ¿Sorprendido?

¿Qué es un material compostable?

Cuando los residuos orgánicos se descomponen bioquímicamente tendremos como resultado el compost o abono orgánico que podrá nutrir y regenerar los suelos. Sus propiedades fertilizantes son útiles tanto en jardinería como en agricultura. Esta vez la intervención del ser humano sí es necesaria en este tipo de materiales. En concreto, el proceso se lleva a cabo en una planta de compostaje industrial sin producir residuos o sustancias tóxicas y manteniéndolos en unas condiciones de humedad, temperatura y aireación concretas. Otra opción sería hacerlo en casa, es decir, estaríamos hablando de compostaje doméstico o autocompostaje.

Algunos ejemplos de sustancias compostables serían los desechos vegetales de las hojas de los árboles, las flores, los restos de frutas y verduras o el césped, entre otros.

Ejemplos de productos fabricados a partir de materiales compostables

Los más habituales serían el menaje como vasos y platos, los envases como tuppers o cajas y bolsas de un solo uso. Eso sí, hay que tener en cuenta que, para considerarse un envase o embalaje como valorizables mediante compostaje y biodegradación debería reunir ciertas condiciones que recopila la norma EN 13432 de 2002 acordada por la Comisión Europea. Esta normativa fija requisitos como:

  • No deben dejar residuos tóxicos ni visibles o distinguibles en el medioambiente. 
  • En seis meses como máximo los materiales deben biodegradarse como mínimo el 90%.
  • En un plazo de 12 semanas la masa debería estar formada por el 90% de fragmentos de materiales. 
  • Respetan los límites establecidos sobre los niveles de concentración de ciertos elementos como el potasio, el nitrógeno o los valores de magnesio, entre otros. 

Como imaginas, aún nos queda bastante camino por recorrer en la aplicación de la economía circular. 

¿Tienes más dudas sobre la diferencia entre compostable y biodegradable? Te leemos en comentarios. 

Cómo contamina el plástico el medioambiente

Que el plástico contamina es un secreto a voces. Sin embargo, parece que no somos conscientes de hasta qué punto. Por eso hemos recopilado algunos datos muy sorprendentes y esclarecedores:

Las consecuencias más negativas del plástico sobre el medioambiente

Estos son algunos datos estadísticos* que más nos han llamado la atención sobre la contaminación del plástico. No obstante, podríamos estar días y días enumerando muchos más. Creemos que ayudarán a entender la magnitud de este problema:

  1. Cada año usamos 500.000 millones de bolsas de plástico. 
  2. En 60 segundos se compran un millón de botellas.
  3. La contaminación de los plásticos se ha multiplicado por diez desde los años 80.
  4. Cada año llegan al océano unas 13.000.000 toneladas de plástico.
  5. Desde que comenzó su uso masivo en 1950, hemos producido unos 8.3000 millones de toneladas métricas de plástico. Sería el equivalente a 1.000 millones de elefantes.
  6. Un dato muy preocupante: solo el 9% se recicla en todo el mundo. 
  7. En torno al 75% del plástico generado por la pandemia del COVID-19 se convertirá en desechos que llegarán a vertederos y mares. Hablamos de productos como mascarillas, guantes y botellas de desinfectante. 
  8. En 2018, China estaba a la cabeza del ranking como principal productor de plásticos con un 30% del total. Le siguen de cerca América del Norte con un 18% y Europa con un 17%.
  9. De los países de la zona del Mediterráneo, Francia es el país que produce la mayor cantidad de desechos plásticos. Es más, unas 10.000 toneladas aterrizan en este mar. 
  10. En 2016 los estudios demostraban la presencia de microplásticos hasta en 800 especies de peces, crustáceos y moluscos diferentes.
  11. ¿Consumes marisco de forma habitual? Debes saber que cualquier europeo que lo haga ingiere aproximadamente 11.000 microplásticos anualmente.

Como ves, las consecuencias de la contaminación del plástico son graves. Además, afecta no solo a los ecosistemas, sino que también es una amenaza para los seres humanos. 

3 datos esperanzadores ante la contaminación del plástico

En Global París apostamos por la economía circular y la protección del planeta. Pero, afortunadamente, son muchos más los que cada día se suman a nuestro compromiso global con el medio ambiente. Estos son algunos ejemplos:

  1. Reutilización. Ya hay empresas que convierten desechos plásticos en ladrillos que resisten los sismos, el calor y las inundaciones. Otras compañías reciclan botellas para transformarlas en alfombrillas y salpicaderos para el coche. A nuestros compañeros de Desguace París esta idea les parece fabulosa. 
  2. Reciclaje. En la Unión Europea existe la llamada Estrategia sobre los plásticos, adoptada en 2018. Ésta obliga, entre otros, a que en 2030 todos los plásticos puedan reciclarse. Este es uno de los materiales que tratamos en nuestra planta de reciclaje, eRecycling, y que nos ayuda ahorrar unas 150.00 toneladas por año de emisión a la atmósfera de Co2.
  3. Nuevos materiales que sustituirán al plástico. La lista de materiales no tóxicos, biodegradables o que se pueden reciclar de forma sencilla es muy extensa. Por ejemplo: caucho natural, proteína de animales o cáscara de arroz serían algunas menos conocidas. Vidrio, cerámica, papel y fibras naturales, las más comunes. 

¿Qué otros datos sobre cómo contamina el plástico el medioambiente conoces y te han sorprendido? ¡Compártelos con nosotros en comentarios! 

*Los datos estadísticos han sido consultados en fuentes como la ONU, estudios de la Universidad de Georgia en Estados Unidos, informes de la ONG ambiental WWF, investigaciones de la universidad estadounidense John Hopkins e informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

Qué efectos tienen las emisiones de tu vehículo en el planeta

Los efectos de las emisiones contaminantes de los vehículos han conseguido que, desde el 1 de enero de 2020, la Unión Europea apruebe una nueva normativa para limitarlas. En concreto, las marcas deben fabricar vehículos que no emitan más de 95 gramos de CO2 por kilómetro. Pero, ¿realmente son tantos los efectos negativos que se derivan? Descúbrelo tú mismo:

Tipos de emisiones de los automóviles

Simplificando el panorama, podemos distinguir dos tipos de emisiones distintos que provienen de esta industria. Unos afectan más al planeta y, otros, a las personas. Encontramos:

  1. Las emisiones que afectan más al medioambiente
    1. Son las de dióxido de carbono (CO2) que se emiten a la atmósfera. Provocan el efecto invernadero y, por lo tanto, promueven el calentamiento global. Los motores de gasolina serían los principales culpables. 
  2. Las emisiones que perjudican la salud de los seres humanos, sobre todo en las grandes urbes. Encontramos:
    1. Monóxido de carbono (CO). Este gas genera vértigos, temblores y fuertes dolores de cabeza y resulta muy tóxico. De hecho, puede provocar la muerte al respirarlo en concentraciones excesivas.
    2. Los HC o hidrocarburos no quemados. Irritación ocular, en la piel e incluso en los pulmones, son las principales consecuencias.  
    3. Óxidos de nitrógeno (NOx). Suelen asociarse a otras moléculas y ser precursores de otras sustancias peligrosas. Por ejemplo, pueden ocasionar desde problemas respiratorios o quemaduras, hasta afectar a la capa de ozono. 
    4. Hidrocarburos no combustionados (HC) o quemados parcialmente. Algunos tienen un carácter cancerígeno, producen irritación en las membranas mucosas o ayudan a generar otros contaminantes como el ozono. 
    5. Los benzopirenos. Son partículas sólidas que ocasionan las conocidas nubes de humo en las ciudades y son muy cancerígenos. 

Aunque tendríamos que tener en cuenta todas las emisiones de un automóvil a lo largo de toda su vida, no existe un cálculo homogeneizado. Por eso los datos varían de una fuente a otra. No obstante, en este artículo puedes repasar los vehículos más respetuosos con el planeta.

Otros daños colaterales sobre el medioambiente de los vehículos 

Un vehículo conlleva otra serie de actividades que también generan contaminación o, de alguna manera, afectan negativamente al medioambiente. Los ejemplos más significativos serían:

  • La construcción de carreteras. Esto implica la deforestación de las zonas por donde siga el recorrido cada vía, desviaciones de los cauces de los ríos y explotación de canteras para extraer minerales para construirlas, entre otros. 
  • La contaminación acústica. El ruido que generan, sobre todo en hora punta, llega a ser ensordecedor. Por si fuera poco, este exceso de decibelios está relacionado con sufrir episodios de estrés, nerviosismo e incluso insomnio. 
  • La contaminación de las aguas. Los líquidos que encontramos en los vehículos como el de frenos, el anticongelante o el aceite, si no son tratados en una planta de reciclaje como eRecycling, corren el riesgo de caer al suelo y terminan contaminando las aguas. 

¿Qué podemos hacer para reducir los efectos negativos de las emisiones de los vehículos?

Aunque se nos ocurren miles de recomendaciones, de momento puedes empezar por estas tres:

  1. Escoger un medio de transporte lo más ecológico posible. 
  2. Asegurarte de que tu vehículo, al final de su vida útil, termina en un Centro Autorizado de Tratamiento o CAT como el de Desguace París. En él nos encargamos de la descontaminación y de reciclar los componentes. Por si fuera poco, algunas piezas de los coches se pueden usar de nuevo para cerrar así un nuevo ciclo de la economía circular. 
  3. Apostar por el transporte o movilidad sostenible, como ya te contamos. Cuando termines de leerlo te darás cuenta de que incluso en la era post-COVID19 es posible. 

Ahora que ya conoces los efectos de las emisiones de los vehículos, ¿qué medidas vas a tomar?

Cómo son las ciudades más sostenibles del mundo

Las ciudades más sostenibles del mundo son aquellas en las que no nos importaría vivir porque, la verdad, comparten parte de nuestros valores: defender el medio ambiente y luchar contra el cambio climático. Por eso hemos hecho la maleta para darnos una vuelta por algunas de las más comprometidas con el planeta. ¿Te vienes? Arrancamos con estas 5 ciudades, una por cada continente:

Batangas, en Filipinas. Ha sido la ganadora este 2020 de la competición We Love Cities, que convoca a nivel mundial el Fondo Mundial para la Naturaleza o WWF. En total fueron cerca de 60 las ciudades participantes, de una lista de 26 países. Su amplia visión de cómo cuidar el medioambiente la hizo merecedora de este reconocimiento. Han realizado la instalación de energía solar en edificios públicos y de luces LED en las calles a lo largo de toda la ciudad. También, entre otras acciones, invierten en métodos para aprovechar el agua de lluvia con sistemas de captación en los tejados. 

Los Ángeles, Estados Unidos. Ocupa el puesto número 1 en el ranking estadounidense de ciudades con mayor número de sistemas de energía solar fotovoltaica instalados. Pero tienen planes aún más ambiciosos como reducir las emisiones de C02 en todas las aplicaciones gubernamentales en 2050 y disminuir el número de kilómetros que recorren los vehículos que viajan por la ciudad. 

Buenos Aires, Argentina. El objetivo de esta metrópoli es reducir las emisiones de carbono en un 10% en este año 2020 y en un 30% en el 2030. Además, cuenta con un Plan Local de Acción Climática con metas a 5 años vista. Otro aspecto que nos entusiasma, es que están apostando por la educación ambiental, tanto para el ciudadano como para empresas. 

Londres, Reino Unido. La capital londinense persigue un objetivo sorprendente: respirar el aire de mayor calidad de cualquier gran ciudad en 2050. Todo un reto que protege tanto al planeta como a los seres humanos. ¿Y cómo piensan hacerlo realidad? Delimitando zonas de “emisiones ultrabajas” a la que se accede mediante el pago de un peaje. Esta medida persigue animar a que el transporte público, los vehículos eléctricos y caminar sean el modo de desplazamiento por excelencia. También pretenden reducir a 0 los residuos de la ciudad en 2026 y reciclar un 65% de todos los residuos municipales para 2030, por ejemplo.

Cocody, Costa de Marfil. En el continente africano destaca este rincón de Abidjan por su plan urbano tan “verde”. Sus metas son: ahorrar energía, incrementar la reforestación de los bosques e involucrar a los ciudadanos con su participación. Por si fuera poco, están construyendo 20 plantas de energía solar y 4 de bioetanol, un combustible hecho por la fermentación de fuentes de biomasa. También están plantando alrededor de 4 millones de árboles. Por último, tienen un programa radiofónico “eco”, para despertar conciencias entre los habitantes de la Costa de Ivory.

¿Qué otro lugar incluirías en este listado de ciudades más sostenibles del mundo? ¿Crees que tu ciudad lo es? ¡Cuéntanos en comentarios! 

Qué aparatos eléctricos o electrónicos contaminan más

En nuestra planta de reciclaje de residuos eRecycling tenemos muy claro qué aparatos eléctricos y electrónicos (RAEES) contaminan más si no se reciclan. De hecho, entre ese tipo de desechos y los procedentes de Vehículos Fuera de Uso (VFU) y los materiales metalúrgicos, tratamos unas 61.000 toneladas de residuos al año. Así, estamos evitando la contaminación que producirían en el aire, el suelo y el agua y que terminaría afectando a los seres humanos.  Por eso queremos que conozcas cuáles son los más perjudiciales para el planeta y qué podemos hacer para contrarrestar esos efectos negativos:

Cuáles son los aparatos eléctricos y electrónicos más peligrosos

El Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA) calcula que cada año generamos a nivel mundial 50 millones de toneladas de basura electrónica. Del total de esa chatarra, los aparatos que contienen metales pesados como el cadmio, el cromo, el plomo o el mercurio son los que pueden causar más problemas ambientales. También sumaríamos aquellos que incluyen sustancias tóxicas como gases de refrigeración. Algunos ejemplos de aparatos concretos son:

  • Televisiones de pantalla plana. El gas utilizado en su fabricación incrementa el calentamiento global, de acuerdo con la revista científica  New Scientist.
  • Los ordenadores, portátiles o de sobremesa. Sabemos que durante su vida útil contaminan porque emiten CO2, pero, además, si no los reciclamos correctamente, ese ciclo continúa. La guía Generation Awake de la Comisión Europea nos advierte de que esa basura tecnológica llega a otros continentes vecinos como África. Una vez allí, después de desmontarlos a mano, se queman y se liberan gases tóxicos. Estos a su vez, contaminan las aguas, el suelo e incluso alimentos. 
  • Lámparas, ya sean las bombillas fluorescentes compactas e incluso las de bajo consumo que contienen mercurio. Aunque su contenido es menor que en las incandescentes tradicionales, es muy importante que, una vez fundidas, las llevemos a un punto de recogida. Así podremos reciclar el mercurio de su interior y evitar su emisión a la atmósfera. 
  • Aparatos de refrigeración como los aires acondicionados, congeladores y frigoríficos. Estos dependen, entre otros, de los hidrofluorocarburos (HFC) como refrigerantes, considerados a su vez como gases de efecto invernadero. 

¿Qué podemos hacer con los RAEES al final de su vida útil?

El lado positivo de todo esto es que la mayoría de los aparatos electrónicos y eléctricos podemos recuperarlos. Existen dos vías principales:

  • Reutilización. Algunas de las partes podemos volver a usarlas: motores, imanes, cables…Todo depende de su estado de conservación. 
  • Reciclaje.  El hierro, el plástico, el aluminio, el cobre, el poliuretano y el vidrio son solo algunos de esos materiales a los que podemos darle una nueva vida. 

En todo caso, debemos asegurarnos de que esta basura electrónica acaba sus días en un centro autorizado. Allí, igual que ocurre en eRecycling, se realiza una descontaminación y deberán asegurarse de la recogida de los gases contaminantes sin emisiones al medio ambiente. 

¿Dispuesto a hacer frente al cambio climático? Esperamos que sí.

Diez datos que desconocías de las energías renovables

Para algunos las energías renovables son una alternativa. Sin embargo, en Global París, creemos que hoy en día son la única opción para salvar al planeta. Son esa fuente inagotable que puede controlar el cambio climático. Por eso queremos regalarte estos datos que seguro desconocías de energías como la solar, la eólica, la geotérmica y la biomasa. Te darás cuenta de que es hora de que sustituyan a los combustibles fósiles como el gas, el petróleo y el carbón porque tienen una gran historia detrás y un gran futuro por delante: 

Las energías renovables y su historia 

Algunos creen que son un invento reciente a raíz del calentamiento global del planeta. Nada más lejos de la realidad. Conoce estos usos de las energías renovables en la Edad Antigua

  1. Nuestros antepasados más prehistóricos ya usaban la biomasa gracias a la invención del fuego. Sin embargo, la revolución industrial cambió esta tendencia e irrumpieron los combustibles fósiles.  
  2. La primera aplicación conocida de la energía cinética del viento se remonta a los egipcios. Esta civilización ya conocía la navegación a vela allá por el año 4500 a.C. y aprendieron a usar la fuerza del viento en su favor. 
  3. En la Antigüedad, romanos y griegos utilizaban la energía geotérmica para calentar las viviendas, las termas y como calefacción urbana. Aprovechaban ese “calor de la tierra”, instalándose cerca de acuíferos de agua caliente que podían llegar a los 150ºC. Hoy en día, Islandia es el país donde 9 de cada 10 viviendas se calientan directamente mediante esta energía.
  4. Los molinos son un ejemplo claro de aprovechamiento energético. El hidráulico o el de viento, para moler el cereal, los minerales o bombear agua se popularizaron en la Edad Media en Europa. 
  5. La primera central hidroeléctrica nació en 1880 en Reino Unido. Su primer vatio-hora fue generado gracias a la fuerza del agua.
  6. Thomas Alba Edison, además de inventar la bombilla, atesora más méritos ya que construyó la primera central eléctrica de la historia. A partir de ahí, crearon el primer servicio de luz eléctrica en la ciudad de Nueva York en 1882. En la época disfrutaban de él unos pocos privilegiados, 85 abonados. 
  7. De acuerdo con los datos de Eurostat, en 2018 la energía renovable representó el 18,9 % de la energía consumida en la Unión Europea. El porcentaje objetivo para este 2020 es del 20%, ¿lo conseguiremos? 

El futuro ya es presente: 3 innovaciones tecnológicas al servicio de las energías renovables

Como decíamos, las energías más limpias tienen un gran futuro. Actualmente son las aliadas de la última tecnología:

  1. Drones. Sobrevuelan los parques para el optimizar el funcionamiento de las plantas solares. Se encargan de tareas como: inspección, vigilancia, investigación, etc.  En la central de Enel Green Power de Totana ya está en marcha uno de ellos. 
  2. Blockchain y energías renovables van de la mano. En plantas como las de Barásoain y Tudela aplican blockchain como sistema de la trazabilidad. Éste garantiza el origen 100% renovable de la energía de la red.
  3. El Big Data y el Internet Of Things (Internet de las Cosas) se abren paso para cuidar de la Tierra. ¿Cómo? Para ocuparnos principalmente de tareas de mantenimiento preventivo (prever averías) y predictivo (para detectar patrones). El resultado: un aumento de la producción energética y ahorro de costes. 

¿Te han sorprendido estos diez datos sobre las energías renovables? Al menos esperamos que te hayan servido para unirte a nuestro #CompromisoGlobalConElMedioAmbiente. Si conoces otros datos interesantes nos gustaría conocerlos así que, ¡déjanos un comentario! 

¿Es lo mismo reutilizar que reciclar? Diferencias

No. La verdad es que reutilizar y reciclar no es lo mismo. Aunque para algunos pueda parecer obvio, estos términos suelen llevar a confusión. A veces se utilizan como sinónimos o se intercambian, cuando en realidad son acciones complementarias para darle un respiro al planeta. Conozcamos qué significa cada uno y algunos ejemplos:

¿Qué tienen en común “reutilizar” y “reciclar”?

Ambos se parecen en algo muy relevante: forman parte de la filosofía de economía circular. Esta aboga por cuidar del medio ambiente creando ciclos de producción cerrados, en contraposición a la economía lineal, que apuesta por producir, usar y tirar. Además, están incluidas en las llamadas “7Rs del reciclaje”.  A saber: reflexionar, rechazar, reducir, redistribuir y reclamar completarían el grupo. Todas son clave para lograr un futuro más sostenible y ahorrar recursos. 

¿En qué se diferencian “reciclar” y “reutilizar”?

En las siguientes líneas explicamos en qué consiste cada acción y cuáles son sus diferencias con ejemplos:

Qué significa “reutilizar” y ejemplos que ayudan al planeta 

Como su propio nombre indica, reutilizar es volver a usar un material, bien, producto u objeto para el mismo uso u otro distinto del original. El objetivo es darle una segunda vida. Un aspecto importante es que no implica una transformación como en el caso del reciclaje. ¿Qué conseguimos con ello? Extender su vida útil y reducir la generación de residuos. 

Algunos ejemplos de reutilización serían las manualidades elaboradas con revistas de papel o crear un florero a partir de una botella de vino de vidrio. También hay tareas de bricolaje como fabricar maceteros a partir de latas o sofás con pallets reutilizados. Otro ejemplo que nos encanta sería crear columpios y hamacas con neumáticos viejos, como los que reciben los compañeros de Desguaces París

Reciclar: qué significa y ejemplos 

El reciclaje consiste en sacar el máximo partido de residuos que vuelven a entrar en el proceso de producción. Dicho material pasará por una transformación en una planta de reciclaje que lo tratará para aprovechar sus componentes obteniendo materias primas para crear nuevos productos. Hablando desde nuestra experiencia en la planta de eRecycling, este tratamiento consiste, a grandes rasgos, en la separación y almacenamiento automático de materiales como el hierro, el plástico, el aluminio, el cobre, el poliuretano y el vidrio, además de la recogida de los gases contaminantes.

Eso sí, en primer lugar, es en casa donde comienza esta cadena de reciclaje. ¿Cómo? Con la selección y clasificación selectiva de los desechos en su contenedor apropiado: cartón, vidrio, plástico, orgánico…  La principal ventaja del reciclaje es que evitamos el consumo de nuevas materias primas.

Algunos ejemplos de reciclaje serían las bolsas de basura a partir de plástico reciclado, como las que usamos en Global París. Te invitamos a leer el artículo sobre reciclaje creativo para darle alas a tu imaginación y descubrir más ideas.

¿Tienes ya claro la diferencia entre “reutilizar” y “reciclar”? Si no, déjanos un comentario o pregúntanos en nuestras redes sociales. 

10 ideas para reducir la huella de carbono

La huella de carbono es ese “rastro” que deja nuestro consumo sobre el planeta. Sería el resultado de sumar la cantidad de CO2 y de otros gases de efecto invernadero que emitimos a la atmósfera en cada una de nuestras acciones diarias y que tanto perjudican al medio ambiente. El lado positivo es que como empresas y ciudadanos podemos reducir el impacto de nuestra huella de carbono. Te enseñamos cómo:

5 formas para disminuir la huella de carbono como ciudadano

  1. Recicla. Empieza por desterrar 10 mitos sobre este tema y continúa por usar los contenedores de reciclaje y puntos limpios con responsabilidad. Además de eso, puedes sumarte al upcycling o reciclaje creativo.
  2. Cámbiate a las energías renovables. Por ejemplo, contrata una empresa comercializadora de electricidad cuyo origen sea renovable. O bien solicita que la calefacción de tu edificio apueste por este tipo de energías. 
  3. Elige la movilidad sostenible como ya te contamos. Es decir, elegir el transporte público (con medidas de seguridad), vivir sin coche o que éste sea eléctrico son algunas de las soluciones más eficaces para ahorrar emisiones de carbono.
  4. Cuida tu alimentación y cuidarás del planeta. Consume productos locales y de temporada. Además, toma mayor proporción de frutas y verduras (evita las envasadas, mejor a granel) en lugar de carnes.
  5. Conviértete en un consumidor sostenible. Aplica la economía circular siempre que puedas: reduce, reutiliza y recicla. 

5 pasos para reducir la huella de carbono como empresa

  1. Mide el nivel de emisiones contaminantes a la atmósfera. Es decir, recopila datos de los consumos y tradúcelos a las emisiones de CO2 equivalentes. De esta forma serás más consciente de cómo tu compañía daña el planeta y no dudarás en tomar medidas. 
  2. Implanta sistemas de gestión ambiental certificados por organismos reconocidos. Para hacerte una idea, en este sentido, en nuestra empresa cumplimos con la norma UNE-EN/ISO 14001:2015. Con ella conseguimos una actuación ambiental adecuada.
  3. Reduce la energía que empleas. Existen multitud de formas para conseguirlo: instalando iluminación LED, disminuyendo el uso de los ascensores, programando la desconexión de la electricidad fuera de la jornada laboral, etc. 
  4. Formación para empleados. Transmite el compromiso con el medioambiente de tu negocio a cada uno de los miembros de tu plantilla. Cuantos más seamos luchando contra el cambio climático los resultados serán más efectivos.
  5. La compensación. En caso de no poder evitar alguna de las acciones que mayores gases de efecto invernadero emiten, tenemos un plan B: realiza proyectos de compensación. Uno de ellos, por ejemplo, sería la reforestación de bosques en la que nosotros mismos tenemos experiencia.

¿Qué otras ideas para reducir la huella de carbono como empresa o ciudadanos se te ocurren? ¿Estás dispuesto a unirte a nuestro compromiso global con el planeta? ¡Cuéntanos lo que piensas en comentarios!

El transporte o movilidad sostenible en España tras el COVID-19

El COVID-19 ha puesto contra las cuerdas a numerosos aspectos de nuestra vida. En esta “nueva normalidad” ha cambiado, por ejemplo, la forma de saludarnos y hemos teletrabajado más que nunca. También, afortunadamente, nos hemos dado cuenta de que cuidando la salud del planeta cuidamos la nuestra. Por eso, hoy nos preguntamos cuál es el presente y futuro de la movilidad o transporte sostenible en España tras el coronavirus. ¿Existen aún modelos eficientes, respetuosos con el medio ambiente y seguros? Analizamos a continuación cómo podemos seguir apostando por esta forma sostenible de desplazarnos, pero sin riesgos:

El transporte público tras el COVID-19

¿Podemos usar el transporte público? ¿Es seguro?

Sí, pero extremando las precauciones. Evita las horas punta, respeta los límites de aforo, usa siempre mascarilla e intenta, cuando sea posible, mantener la distancia social. De todos modos, hay que tener en cuenta que las empresas han adoptado las medidas de prevención, seguridad e higiene oportunas. Por ejemplo, ¿sabías que los autobuses urbanos de Murcia son los primeros de España en obtener la certificación Stop Covid-19 de la Agencia para la Certificación de la Calidad y el Medio Ambiente (ACCM)? Con este sello verifican que los vehículos ofrecen las máximas garantías de seguridad en el transporte de pasajeros.

La movilidad compartida: carsharing, bicisharing, motosharing, kicksharing y carpooling

El carsharing, bicisharing, motosharing y kicksharing son los medios de movilidad que más empuje han cobrado en los últimos años. Consiste en un servicio que pone una flota de vehículos privados a disposición de un público inscrito en una plataforma. Lo usuarios encuentran la ubicación del coche, la bicicleta, moto o patinete eléctrico que buscan a través de una app o web. Los pueden usar cuando quieran y normalmente pagando por minutos de uso. Share Now o Zity son algunos ejemplos. 

Con carpooling, en cambio, nos referimos a cuando alguien de forma privada comparte un trayecto con otros que le pagan una cantidad determinada. Blablacar sería el ejemplo más conocido.

Todas estas opciones tienen grandes ventajas económicas y para el medioambiente, sobre todo si hablamos de vehículos eléctricos. Es más, si generan su energía de fuentes renovables el círculo para proteger el medioambiente se cierra. 

¿Es seguro compartir vehículo tras el COVID-19?

Aunque es un medio más seguro que el transporte público porque evitamos aglomeraciones, no lo es tanto como el transporte individual que veremos más adelante. Eso sí, si vas a compartir vehículo con personas con las que convivas o existe un contacto físico frecuente el riesgo es menor. En cambio, con personas con las que estos requisitos no se cumplen las mascarillas son obligatorias e incluso recomendado el uso de guantes. Para tu tranquilidad, algunas de las medidas para evitar contagios que han incorporado ciertas empresas son: toallitas hidroalcohólicas e higienización y desinfección de vehículos y cascos entre usos.

Nuestros medios de transporte sostenible favoritos

Puede que para frenar los rebrotes del COVID-19 elegir el transporte individual sostenible tiene un gran futuro hoy en día. El uso privado de la bicicleta, los patinetes e ir andando son útiles al menos para: 

  • Mantenerte en buen estado físico. 
  • Contrarrestar las limitaciones de aforo en el transporte público.
  • Evitar que los vehículos, aun siendo compartidos, continúen elevando los niveles de contaminación en las ciudades.

Como ves, aún es posible moverte de forma sostenible. No obstante, es muy importante seguir las indicaciones para limitar la propagación del coronavirus que indica el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. También es clave respetar siempre las indicaciones de las autoridades sanitarias.  

Cuéntanos, ¿qué transporte o medio de movilidad sostenible elegirás para desplazarte durante esta “nueva normalidad”?