Cómo reutilizar y reciclar agua en casa

Hoy en día, 3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable seguros. Además, la escasez de agua afecta al 40% de la población mundial, según Naciones Unidas. Datos más que preocupantes para que te decidas a reciclar y reutilizar agua en casa. Te mostramos cómo hacerlo de forma efectiva para ahorrar y contribuir a la conservación del planeta:

Aprende a reutilizar o reciclar el agua doméstica

Con estos 7 consejos podrás conseguir tu propósito casi sin darte cuenta:

1.   El agua del aire acondicionado

¿Para qué podríamos utilizarla? Para regar plantas, pero no cualquiera, sino las acidófilas. Es decir, aquellas que crecen en terrenos ácidos como las azaleas, las gardenias y hortensias. Será importante incorporarles algo de abono ya que el agua, al estar condensada, podría deshidratar a la planta en exceso. Importante: para consumo humano nunca será apta.

2.   Cómo darle una segunda vida al agua de lluvia

¿Qué te parece si cuando llueva colocas algún recipiente para conservar parte del agua que cae? Si tienes jardín, huerto o simplemente unas macetas con plantas te lo agradecerán.

3.   Reutilizar el agua de la piscina

¿Es el momento de cambiar el agua de la piscina? En lugar de tirarla sin más, aprovéchala para limpiar tu coche, el patio o el suelo. Las sustancias químicas que incorpora no le afectarán de forma negativa.

4.   El agua de la pasta

Si eres un amante de la pasta este truco para reciclar el agua una vez hervida te va a encantar. Una vez que termines de cocinar podrías volver a hervir verduras, dejar a remojo legumbres e incluso hay quien se atreve a crear mascarillas para el pelo. ¿Con qué opción te quedas?

5.   Reutilizar el agua del grifo

¿A que cuando quieres lavar los platos a mano con agua caliente o ducharte debes esperar segundos o incluso minutos hasta que sale a la temperatura que deseas? En ese caso, si colocas un cubo junto a ti, ya sea en el lavabo, el fregadero o la ducha, podrás recoger esa agua que irías desechando mientras sube la temperatura. Luego podrías usarla tanto para fregar el suelo como para no tener que usar la cisterna del cuarto de baño.

6.   Cómo volver a usar el agua del acuario

¿Te toca renovar el agua fría del acuario? Entonces serán tus plantas las que reciban esa fuente de abono que antes tirabas. Conseguirás ahorrar agua y fertilizantes mientras crecen sanas y fuertes.

 7.   Sistema de reciclaje de aguas grises

Aunque esta propuesta no es tan sencilla como el resto, no podíamos dejarla pasar. Las aguas grises son esas aguas residuales que proceden de la ducha o el lavabo, pero también de cocinas y lavadoras, aunque éstas últimas no son tan utilizadas porque están más contaminadas. El sistema de reciclaje debe tener varios circuitos hidráulicos: para las aguas grises, las residuales, las recicladas y las aguas aptas para el consumo. A pesar de que después de todo proceso no obtenemos agua potable, sí es apta para regar huertos y jardines, limpiar suelos o recargar la cisterna del WC.

Ahora que ya sabes cómo reutilizar y reciclar agua en casa, ¿cuál de estas propuestas vas a poner en práctica primero? Te leemos en comentarios. 

Los 8 errores más comunes al reciclar

Hemos recopilado algunos de los errores más habituales a la hora de reciclar. Así que la próxima vez que te acerques al contenedor, ¡no dudarás! 

Para qué sirve cada contenedor de reciclaje

Repasemos qué material debemos depositar en cada contenedor:

  • El azul el de papel y cartón.
  • El verde es para el vidrio.
  • El amarillo el de los envases y plásticos.
  • El marrón acoge a los residuos orgánicos.
  • El contenedor gris es el de los desechos en general.

Los errores más habituales al reciclar

  1. Los tetrabriks

Los envases de zumos, leche o salsas en forma de brik siempre al contenedor amarillo. Aunque creas que son de cartón, también están compuestos por aluminio y plástico. De ahí que el azul no sea el adecuado.

  1. El papel y cartón sucio

A pesar de ser materiales 100% reciclables, dejan de serlo si están sucios. Hablamos, por ejemplo, de cajas de pizza, pañuelos o servilletas usadas o cualquier otro tipo de papel sucio. Si los echas al contenedor azul puedes contaminar el resto y evitar que todo pueda ser reciclado. Así que su lugar correcto es el cubo de desechos orgánicos.

  1. El papel de aluminio y papel film 

Ocurre como en el caso anterior. Deben depositarse en el contenedor amarillo, pero solo cuando estén limpios. El inconveniente es que no suelen estarlo porque envuelven alimentos. Por eso es tan importante comprar a granel. 

  1. La vajilla de cristal

¿Crees que el destino de todos los materiales de vidrio es el contenedor verde? ¡Así es! Pero vidrio y cristal no son lo mismo. Por eso tirar vasos, platos o copas de cristal es uno de los errores más frecuentes al reciclar. Busca un punto limpio y deposítalos ahí. El motivo es que, en realidad, en su composición, hay algo más que vidrio.

  1. Las perchas

Algo que resulta curioso es que, las perchas, sí están consideradas como un envase de plástico. Por eso es correcto, si ya no puedes reutilizarlas, que las tires al contenedor amarillo. 

  1. Los sprays

Muchos dudan de si un spray, conocido también como aerosol, pulverizador o rociador, se puede reciclar. ¡La respuesta es que sí! Da igual del tipo que sea: perfume, pintura, insecticida o desodorante, por ejemplo. Debemos depositarlo en el contenedor amarillo. Pero, eso sí, es imprescindible que esté vacío y que sea de metal o plástico. De lo contrario, debe ir derecho al punto limpio. 

  1. Los juguetes

Los juguetes de plástico que no quieras regalar o reutilizar puedes depositarlos en el contenedor gris de restos. Además, si tienen pilas, quítalas y llévalas a su propio contenedor. Si no, acabarán en un vertedero donde pueden liberar compuestos tóxicos como mercurio o plomo y contaminar la naturaleza. 

  1. Los cepillos y la pasta de dientes 

¿Van los dos al contenedor amarillo? Podríamos pensar que el pack iría junto, pero la verdad es que solo la pasta se considera un envase. El cepillo, en cambio, iría también al punto limpio, aunque sea de plástico.

¿Cuántos de esos errores tan comunes al reciclar sueles cometer? Cuéntanos en comentarios.

¿Es lo mismo reutilizar que reciclar? Diferencias

No. La verdad es que reutilizar y reciclar no es lo mismo. Aunque para algunos pueda parecer obvio, estos términos suelen llevar a confusión. A veces se utilizan como sinónimos o se intercambian, cuando en realidad son acciones complementarias para darle un respiro al planeta. Conozcamos qué significa cada uno y algunos ejemplos:

¿Qué tienen en común “reutilizar” y “reciclar”?

Ambos se parecen en algo muy relevante: forman parte de la filosofía de economía circular. Esta aboga por cuidar del medio ambiente creando ciclos de producción cerrados, en contraposición a la economía lineal, que apuesta por producir, usar y tirar. Además, están incluidas en las llamadas “7Rs del reciclaje”.  A saber: reflexionar, rechazar, reducir, redistribuir y reclamar completarían el grupo. Todas son clave para lograr un futuro más sostenible y ahorrar recursos. 

¿En qué se diferencian “reciclar” y “reutilizar”?

En las siguientes líneas explicamos en qué consiste cada acción y cuáles son sus diferencias con ejemplos:

Qué significa “reutilizar” y ejemplos que ayudan al planeta 

Como su propio nombre indica, reutilizar es volver a usar un material, bien, producto u objeto para el mismo uso u otro distinto del original. El objetivo es darle una segunda vida. Un aspecto importante es que no implica una transformación como en el caso del reciclaje. ¿Qué conseguimos con ello? Extender su vida útil y reducir la generación de residuos. 

Algunos ejemplos de reutilización serían las manualidades elaboradas con revistas de papel o crear un florero a partir de una botella de vino de vidrio. También hay tareas de bricolaje como fabricar maceteros a partir de latas o sofás con pallets reutilizados. Otro ejemplo que nos encanta sería crear columpios y hamacas con neumáticos viejos, como los que reciben los compañeros de Desguaces París

Reciclar: qué significa y ejemplos 

El reciclaje consiste en sacar el máximo partido de residuos que vuelven a entrar en el proceso de producción. Dicho material pasará por una transformación en una planta de reciclaje que lo tratará para aprovechar sus componentes obteniendo materias primas para crear nuevos productos. Hablando desde nuestra experiencia en la planta de eRecycling, este tratamiento consiste, a grandes rasgos, en la separación y almacenamiento automático de materiales como el hierro, el plástico, el aluminio, el cobre, el poliuretano y el vidrio, además de la recogida de los gases contaminantes.

Eso sí, en primer lugar, es en casa donde comienza esta cadena de reciclaje. ¿Cómo? Con la selección y clasificación selectiva de los desechos en su contenedor apropiado: cartón, vidrio, plástico, orgánico…  La principal ventaja del reciclaje es que evitamos el consumo de nuevas materias primas.

Algunos ejemplos de reciclaje serían las bolsas de basura a partir de plástico reciclado, como las que usamos en Global París. Te invitamos a leer el artículo sobre reciclaje creativo para darle alas a tu imaginación y descubrir más ideas.

¿Tienes ya claro la diferencia entre “reutilizar” y “reciclar”? Si no, déjanos un comentario o pregúntanos en nuestras redes sociales. 

Qué es el suprarreciclaje o upcycling explicado con ejemplos

Si no estás muy seguro de qué es el suprarreciclaje o upcycling te lo explicamos con ejemplos prácticos que puedes aplicar en tu día a día. Ya te avanzamos que es un modo muy imaginativo de ayudar al planeta. 

¿En qué consiste el suprarreciclaje?

También utilizamos el término en inglés upcycling como sinónimo. Con ellos nos referimos a la reutilización creativa de residuos, productos o materiales de todo tipo. La condición es que ese “algo” ya no sirva, sea antiguo o esté fuera de uso. El fin último: que se convierta en un objeto útil de valor. 

¿Cuáles son las ventajas del upcyling?

Se nos ocurren al menos 10 beneficios: 

  1. Alargamos la vida útil del producto.
  2. Minimizamos nuestro impacto medioambiental. 
  3. Promovemos el consumo responsable y evitamos el temido “usar y tirar”.
  4. Ponemos en marcha la economía circular ya que reutilizamos materiales.
  5. La cantidad de recursos que empleamos como agua o energía son menores.
  6. El reciclaje creativo es una forma única y original de reducir nuestra huella en el planeta. 
  7. Un proceso muy divertido en el que podemos involucrar a toda la familia. En Global París creemos fundamental inculcar el respeto y cuidado por el medio ambiente desde pequeños.
  8. Evitamos que toneladas de residuos contaminen el planeta, lleguen a los lagos, mares, océanos…Y perjudiquen también la salud de los seres humanos.
  9. Ahorrarás dinero. Tu bolsillo y el medioambiente te lo agradecerán. 
  10. Reducimos la cantidad de CO2 que emitimos a la atmósfera ya que no extraemos materias primas para crear otros nuevos productos. 

Ejemplos de reciclaje creativo o upcycling

Recopilamos ejemplos de suprarreciclaje que diversas marcas llevan a cabo hoy en día. Además, algunas de ellas podrás hacerlas en casa, ¡imaginación al poder!:

  1. Collares con papel de revista antiguas. 
  2. Crear cinturones y llaveros a partir de neumáticos de bicicletas.
  3. Transformar una lata de conserva de vidrio en un portavelas.
  4. Convertir una cesta en macetero.
  5. Fabricar mobiliario como sillas o mesas a partir de productos no biodegradables como cápsulas de café o colillas.
  6. Accesorios y maletas de viaje creados con tejidos que se obtienen de aviones.
  7. Realizar una lámpara a partir de un instrumento musical como una batería.
  8. Convertir tus calcetines de adulto en leotardos de bebé. 
  9. Usar un neumático de coche como asiento de columpio
  10. Confeccionar tu propio monedero con las chapas de las latas de refresco.

¿Y qué ocurre si las manualidades no son tu fuerte? Que tenemos la suerte de que haya tanto empresas como particulares que están dispuestos a reutilizar esos residuos que a ti ya no te hacen falta. Antes de tirarlo, dáselo a un manitas.

Esperamos que, después de conocer qué es el suprarreciclaje o upcycling, mires con otros ojos a todos esos objetos que tienes olvidados en el trastero. ¡Dales una nueva vida más sostenible y comprometida con el medio ambiente!

Qué es la chatarra o basura electrónica y qué hacer con ella

 ¿Sabes que según las últimas estimaciones en 2030 generaremos 74,7 millones de toneladas de basura electrónica a nivel mundial? De hecho, en 2019 ya generamos 53,6 millones de toneladas de residuos electrónicos, según el «Global E-Waste Monitor 2020» de Naciones Unidas. Creemos que es el momento de dejar claro qué es la chatarra tecnológica y cómo ocuparnos de ella para proteger el medio ambiente:

¿Qué es la chatarra o basura electrónica?

Chatarra tecnológica, basura electrónica o residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Todas estas expresiones significan lo mismo. Engloban a dichos aparatos tecnológicos, incluidos los componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto cuando se desecha, de acuerdo con el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero.

Categorías RAAE o ejemplos de basura tecnológica

Según el Real Decreto antes mencionado, existen 7 categorías de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE):

1.       Aparatos de intercambio de temperatura, como los aires acondicionados, los frigoríficos o congeladores.

2.       Monitores, pantallas y aparatos con pantallas de superficie superior a los 100 cm2. Podría incluirse televisores, portátiles y marcos digitales para fotos con tecnología LCD, entre otros muchos

3.       Lámparas, como las LED y fluorescentes.

4.       Grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm). Aquí encontraríamos a las lavadoras, secadoras, lavavajillas, cámaras, hornos eléctricos…

5.       Pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm). Aspiradoras, instrumentos musicales, tostadoras, básculas, cámaras, maquinilla de afeitar, etc.

6.       Equipos de informática y telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a los 50 cm). Teléfonos móviles, GPS, calculadoras de bolsillo e impresoras serían algunos ejemplos.

7.       Paneles fotovoltaicos grandes (con una dimensión exterior superior a 50 cm).

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¿Por qué es importante gestionar y tratar correctamente los RAEE?

En su mayoría, la basura electrónica contiene sustancias, aceites y gases peligrosos como el plomo, el mercurio, los hidrocarburos o el amoniaco que pueden afectar al medio ambiente. Como consecuencia: el cambio climático sufre un nuevo empuje. Por si fuera poco, también la salud humana sufre al existir niños y adultos expuestos a humos y partículas tóxicas. Incluso, podrían ingerir alimentos y agua contaminada. Ante esto, ¿cómo quedarnos de brazos cruzados?

¿Qué podemos hacer con la chatarra tecnológica?

Indicamos 3 caminos que puedes recorrer para ocuparte de los RAEE:

1.       Tirarlo sin más. Este es el único camino que nunca deberías transitar. Si te preocupa la salud del planeta y la de ti mismo está prohibido el paso.

2.       Practica el consumo responsable. Hazte esta pregunta: ¿Seguro que no puedes reutilizar ese aparato tecnológico? Algunos funcionan y los desechamos porque queremos estar a la última en tecnología, ¿cierto? Pero, quizás, aún sea útil para alguien que no cuenta con ese dispositivo o te sirva para una segunda residencia, por ejemplo. Si está averiado, ¿por qué no intentas repararlo? Consulta con el servicio de mantenimiento antes de decidir. Si obtienes un ´no por respuesta continúa al siguiente punto.

3.       Recicla y olvídate de los mitos. Mediante el reciclaje estaremos ahorrando materias primas, energía, agua y reduciendo los gases de efecto invernadero. Para ello, existen varias alternativas:

  • Acercarte a la tienda donde vayas a comprar un aparato nuevo y dejarlo allí. Ellos se encargarán de gestionarlo.
  • Si no vas a comprar otro, deposítalo en un punto limpio.

El siguiente destino de estos residuos será una planta de reciclaje autorizada como la nuestra, eRecycling. En estos centros sometemos a esta basura electrónica a varios procesos:

  • Descontaminación.
  • Despiece.
  • Clasificación de materiales.
  • Trituración.

En nuestra planta de tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos podemos recuperar unos 1.500 kilogramos de pequeños aparatos eléctricos y 20 frigoríficos cada hora. ¿Te das cuenta qué fácil es apostar por la economía circular y el consumo sostenible? Además, ofrecemos un servicio integral y también nos encargamos de la gestión documental y del transporte.

Cuidar del planeta y del medio ambiente es compromiso de nuestra empresa, ¿te unes a él?