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Cómo evitar el desperdicio de comida

Nos alegramos de tenerte por aquí porque eso significa que compartes nuestro #CompromisoGlobalConElMedioAmbiente. Quizá tú lo tengas claro, pero a tu alrededor no tanto. Si alguien cuestiona tu propósito de evitar el desperdicio de comida o te dice aquello de “por un poco no pasa nada”, puedes comentarle algunas de estas tres cifras para hacerlos recapacitar:

-Más de 1.300 millones de toneladas de alimentos se estima que cada año se desaprovechan en el mundo, según la Comisión Europea. Con esa cantidad podríamos alimentar a 2.000 millones de personas.

– De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el desperdicio de comida es responsable del 8 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

– En el 30 % de los terrenos agrícolas cultivamos alimentos que nunca se consumirán, según recoge también la FAO.

¿Por qué es necesario frenar el desperdicio de alimentos?

Estas estadísticas, aunque impactantes, no son las únicas por las que merece la pena luchar contra el desperdicio de alimentos. El calentamiento global, los millones de personas que padecen hambre en el mundo y que podrían comer con lo que a otros les “sobra” y tu propio bolsillo son motivos más que suficientes. ¿No te parece?

¿Cómo podemos dejar de tirar o malgastar comida?

Creemos que existen al menos estas seis formas de minimizar el desperdicio de alimentos:
1. Planifica el menú semanal

No eres el único que llega al supermercado y llena el carro de productos que no estaban en la lista. Intenta ceñirte a ella y no te dejes llevar por impulsos del momento. 

2. Comparte aquello que creas que no vas a comerte

Regala los platos o alimentos que no vayas a comerte por falta de tiempo, apetito o por el motivo que sea. Tus familiares, amigos y, sobre todo el medioambiente, estarán encantados.

3. Organiza el congelador, la nevera y la despensa

¡Qué importante es realizar un almacenamiento eficiente! Coloca cada producto según su antigüedad y teniendo en cuenta si es más o menos perecedero. Importante: presta atención a ciertos alimentos que se “esconden” al fondo o detrás de otros. Puede que los descubras demasiado tarde así que, al menos una vez a la semana, revisa todo. Por último, es clave que organices la nevera teniendo en cuenta cada zona. Por ejemplo, en la puerta del frigorífico no deberías almacenar los alimentos perecederos porque es la menos fría. En cambio, el estante por encima del cajón inferior sería su lugar ideal. 

4.Congelar

¿Sabías que la congelación, según los nutricionistas, implica poca o ninguna pérdida de nutrientes y propiedades? La clave está en realizar una congelación adecuada.

5. “Rescata” alimentos que se van a desechar

Existen aplicaciones móviles para comprar más baratos ciertos productos a punto de caducar. Incluso podrías adquirir comida que los restaurantes, fruterías o panaderías, por ejemplo, van a tirar. ¿Qué te parece destinar un día a la semana para comer o cenar este tipo de alimentos?  Será una delicia para tu estómago, el planeta y tu cuenta corriente. 

6. Todo o casi todo vale

¿Estás seguro de que eso que vas a tirar a la basura no se puede aprovechar? Suele ocurrir sobre todo con la parte verde de las verduras y hortalizas. Es el caso de los puerros, cebollas y cebolletas. Pero, si investigas un poco antes de abrir el contenedor, descubrirás que son comestibles y muy sabrosos, por ejemplo, para elaborar caldos. 

Comparte con nosotros otros consejos para evitar el desperdicio de comida en comentarios. Así, lucharemos juntos contra el cambio climático cada vez que digamos: “¡Que aproveche!”.