¿Cómo ayudan los insectos a la conservación del medioambiente?

Los insectos, aunque a algunos les pese, juegan un papel primordial para el medioambiente y los seres vivos. Sí hay vida, hay insectos y con su desaparición la biodiversidad se vería gravemente afectada. Se estima que, a nivel mundial, el 40 % de las especies de insectos polinizadores se encuentran en peligro de extinción. En Europa, lo están el 9 % de las especies de abejas, incluidos los abejorros, que son los mejores polinizadores.

4 funciones básicas de los insectos para el medioambiente 

Los insectos son imprescindibles para el desarrollo del medioambiente con sus diversas funciones como:

  • La polinización

Se trata de la función más importante de los insectos. Gracias a la polinización algunas plantas pueden reproducirse y ofrecer frutos y semillas. Actualmente se está implantando incorporar abejas a los invernaderos para que haya una polinización de mayor calidad a las cosechas.

  • La limpieza

Otra de las funciones que tienen los insectos es la de limpiar la suciedad: restos de otros animales. Los insectos carroñeros se alimentan de los cuerpos muertos de otros animales. Esta función tiene gran importancia ecológica, ayudando al proceso de descomposición de los cuerpos y a la continuación del ciclo de la vida. 

  • Insectos parasitarios

Los parásitos no están bien vistos y pueden ser un gran problema pero son parte de la importancia ecológica de los insectos. Estos insectos consiguen que no exista superpoblación de algunas especies.

  • Alimentación

Los insectos son una perfecta combinación equilibrada para la alimentación de los humanos y de otros animales. Actualmente, se están señalando como la alimentación del futuro por su aporte de proteínas, entre otros nutrientes. 

Además, nuestros pequeños amigos desempeñan otros roles como en la descomposición de residuos, en los procesos de formación del suelo y del reciclaje de nutrientes, actuando en la lucha biológica contra especies plaga, lo que reduce la necesidad de aplicación de insecticidas. 

En términos económicos, su valor es altísimo: los polinizadores, es decir, las miles de especies de abejas, mariposas, algunos parientes de las moscas (dípteros) y varios escarabajos, materializan el servicio de polinización de la mayoría de plantas silvestres y de los cultivos agrícolas. Según la FAO, se estima que la producción agrícola mundial que depende directamente de estos insectos supone beneficios en la agricultura española de 2.400 millones de euros anuales.

Según el informe ‘Análisis de la situación y propuestas para la conservación de los insectos’ de la Asociación Española de Entomología y Ecologistas en Acción , “la adopción de medidas concretas para frenar la extinción de los insectos debe considerarse como uno de los grandes retos ambientales, especialmente teniendo en cuenta que son miles las especies de vertebrados e invertebrados que se alimentan o que dependen de ellos. Sin insectos se perdería  gran parte de la biodiversidad mundial”. 

¿Te habías dado cuenta de que cada vez hay menos insectos? Pongamos de nuestra parte para que puedan seguir haciendo su gran labor para el medioambiente y para el ser humano.